Las tuberías acumulan con el tiempo grasa, restos de jabón, cabellos, cal y raíces que reducen su diámetro útil y acaban provocando atascos recurrentes. La limpieza periódica es la forma más barata de prevenir desatrancos urgentes y prolongar la vida de tu instalación.
¿Qué incluye una limpieza de tuberías?
- Inspección inicial del tramo a limpiar y diagnóstico del tipo de obstrucción.
- Sonda mecánica eléctrica de hasta 30 metros para arrastrar incrustaciones.
- Hidrolimpiadora de alta presión (hasta 200 bar) para grasas y sedimentos.
- Aplicación de productos biológicos enzimáticos cuando es necesario.
- Verificación final con desagüe libre y prueba de circulación.
- Garantía por escrito de 30 días.
¿Cuándo conviene limpiar las tuberías?
Hay señales que avisan que el bajante está pidiendo a gritos un mantenimiento antes de que se atasque del todo:
- El agua tarda más de lo normal en irse por el fregadero o lavabo.
- Se oyen ruidos de "glu-glu" al desaguar.
- Aparecen malos olores en cocina o baño aunque hayas limpiado.
- El último atasco se solucionó con desatascador, pero ha vuelto.
- Tienes una vivienda con más de 20 años sin intervención en bajantes.
Tipos de limpieza según la tubería
Tuberías de cocina
El enemigo número uno es la grasa fría: aceite usado, restos de comida, jabón. Combinamos sonda flexible para arrastrar el bloque + agua caliente a presión + producto enzimático que digiere los residuos orgánicos sin dañar el material.
Tuberías de baño
Cabellos, jabón calcáreo y restos de productos de higiene se acumulan especialmente en sifones y arquetas. Aquí desmontamos sifón si es necesario, limpiamos manualmente y pasamos sonda hasta el bajante general.
Bajantes verticales
En edificios antiguos, los bajantes de hierro o gres acumulan capas de cal y grasa que estrechan el paso. Trabajamos con cámara TV + sonda profesional + hidrolimpieza sin necesidad de romper paredes ni hacer obras.
